Iniciativas en el camino hacia la paz

Por: Rosana Gutiérrez -Laura Melissa Sampedro- Luciana Vásquez- Mariana Gómez Agudelo

Darle otra oportunidad a la vida desde una mirada después del dolor, el abandono, la injusticia y las inconformidades sociales, es quizá, una de las cosas más valientes y difíciles para los sobrevivientes de la guerra. Cambiar fusiles por cultivar la tierra, protestar desde el argumento pacífico y activismo, liderar emprendimientos y valorar su voz y sus manos, no como un utensilio de guerra, sino como elementos de resiliencia, son de los principales proyectos de los que hoy forman parte quienes decidieron apostarle al cambio. 

Conoce un poco más de la historia del conflicto y el camino hacia la paz:

Después de 6 años de firmarse el Acuerdo de paz, el tiempo no solo ha sido espacio de reconciliación y reparación, sino que también ha sido la oportunidad de la reinserción e integración social de miles de pertenecientes al conflicto armado colombiano, en donde hoy desde distintas perspectivas, más de 12.000  desmovilizados encuentran diferentes caminos  para decirle sí a la paz. 

Según el punto 3 de los Acuerdos, la reincorporación a la vida civil debe ser un proceso integral y sostenible en donde se generen proyectos productivos y se utilicen además, los territorios para el sostenimiento y la producción. Para esto se han creado estrategias que posibilitan espacios en donde los excombatientes pueden comenzar voluntariamente su proceso de reincorporación de distintas formas en los diferentes ETCR (Espacios territoriales de capacitación y reincorporación) u organizaciones que promuevan el desarrollo y cumplimiento del punto de reintegración. 

Hay diversos y múltiples caminos; con miles de obstáculos y dificultades, desvíos, huecos y hasta choques, si de encontrar la paz estamos hablando. Sin embargo, es valioso ver como hoy sumando voluntades, sacrificios y mucho esfuerzo, se generan iniciativas en pro de buscar uno de los tantos caminos que existen para poder fortalecer la convivencia y generar la paz en un país con una historia de conflicto y guerra como la que tiene Colombia.

Entre estas estrategias se encuentran Proantioquia y Confecciones, la Montaña, desde diferentes líneas de trabajo, se logra establecer con los reincorporados un proceso de producción y reinserción a la sociedad civil. Aquí vemos como los excombatientes que una vez formaron parte de las filas de las Farc, se siembra la tierra en la que se luchaba el conflicto, en donde en vez de coser uniformes de guerra, hoy confeccionan prendas para la voluntad de paz. 

PROANTIOQUIA

Entre las diferentes entidades de reincorporación,  se encuentra a Proantioquia, quien promueve proyectos productivos, sustentable y conexo que permite la reinserción económica y social de 185 excombatientes de las Farc-EP para mejorar su calidad de vida y la de sus familias en la ciudad de Dabeiba (Antioquia).

“La creación de este predio para el proyecto de los ex milicianos es una forma evidente de concretar el compromiso de la empresa privada con la construcción de paz, tarea que corresponde a todos los colombianos. Las empresas son actores clave en el desarrollo, no solo por su aporte a la economía, sino por su perspectiva social e institucional, el desarrollo comunitario y el entorno institucional en su presencia efectiva en la región”, dijo David Bojanini, el expresidente de Grupo Sura, uno de los principales patrocinadores de esta fundación, a quien acompañan también los integrantes del Consejo de Consolidación y Estabilización del Presidente, la Agencia de Normalización y Reestructuración (ARN) y la misión de verificación de las Naciones Unidas.

Azucena Restrepo, expresidenta de Proantioquia, anotó en una entrevista a medios de comunicación en el año 2019 que; «Desde Proantioquia se reconoce en esta contribución un nuevo modelo de vinculación del empresariado a los esfuerzos de paz, con el cual se hace posible que la reincorporación de los excombatientes esté soportada en procesos sostenibles de inclusión, desarrollo con equidad y responsabilidad social. Este apoyo se suma a otras iniciativas que promueven la construcción de paz, por ejemplo, en zonas como el Bajo Cauca antioqueño, donde existe una ruta de largo plazo consensuada entre el Gobierno Nacional y la comunidad a través del Plan de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET)».

Conozca más sobre el proyecto de Proantioquia en Dabeiba

Esto, sin duda, es una de las tantas formas de abordar el posconflicto. Después de los Acuerdos y la historia compleja de violencia que ha marcado y desangrado al país, es fundamentalmente necesario poder imaginar otras alternativas posibles, en donde podamos asumir que no tenemos que ser un país violento, que existen otras maneras de abordar las diferencias políticas, económicas y sociales; entender nuestra historia como región, nuestras raíces como causa, y la vulnerabilidad como elemento de fortaleza y manifestación de opinión, reivindicación, reconocimiento, construcción y protección de la memoria, pero principalmente la reconciliación. Por este motivo es indispensable el rol de proyectos de restauración y reinserción social, como Proantioquia, que cuenta con estrategias que fomenten la convivencia y la paz.

Aunque no ha sido un proceso fácil, y los obstáculos nunca les han faltado en su proceso, sigue siendo una lucha a la cual deciden unirse diariamente para apostarle a la esperanza y al tejido social del que hacen parte. Emilio Archila, Consejero Presidencial para la Estabilidad y la Consolidación, dijo: “Este apoyo es necesario para facilitar la reintegración económica y social de los veteranos, sus grupos familiares y las comunidades aledañas. De esta manera, creamos un ambiente de encuentro y reconciliación en un entorno productivo que contribuya a construir la paz y lograr una transición legítima y sostenible.”

Proantioquia desarrolla el proyecto por la paz sostenible, donde como objetivo central tienen, junto a sus empresas afiliadas, aportar a la construcción de paz en los territorios, especialmente, acompañando al Estado colombiano en la implementación de los Acuerdos de Paz con base en la articulación multisectorial que aporte a una paz sostenible en el departamento de Antioquia .

Desde el año 2019, trabajan en el proyecto Dabeiba, que se encuentra ubicado en el antiguo ETCR de Llano Grande para la reincorporación integral de los 110 excombatientes de las FARC- EP, mediante el desarrollo de un predio de 270 hectáreas en la vereda Taparales, en este terreno cuentan con el 70 % del predio de que se utiliza en diversas iniciativas productivas agropecuarias desarrolladas por la comunidad reincorporada, acompañadas con la Fundación Salvaterra, en procesos de asesoría técnica y comercialización, conectados con encadenamientos locales que contribuyan a dinamizar el desarrollo del Occidente y Urabá antioqueños. Además, el 30 % restante del predio se aprovecha para la conservación de la biodiversidad donde se realiza una bioexpedición, a partir del conocimiento científico y las capacidades investigativas por parte de Colciencias y la Universidad EAFIT.

Esta es principalmente la línea de trabajo de Proantioquia que, desde el cultivo de la tierra, comienzan a sembrar las bases para la construcción de la paz.

JUAN DAVID MONTOYA PROFESIONAL DE GOBIERNOS Y TERRITORIOS

Juan David es el actual Profesional de Gobiernos y Territorios de la fundación Proantioquia, empresa en la que inició el 11 de marzo de 2019. Cuando llegó a este cargo, la agencia para la reincorporación nacional, el ARN, lo contacta para que junto a su equipo de trabajo se encargaran de uno de los puntos de los Acuerdos de paz precisamente, fin del conflicto.

Luego de la firma de los acuerdos, el Gobierno Nacional creó estas agencias que son responsables de ir implementando ciertos puntos de los Acuerdos. Estos se encargan de la implementación de una política que se formula dentro del Gobierno nacional, es decir, crean la Agencia Nacional de Reincorporación que recoge todos los conocimientos adquiridos desde el proceso del Caguán y toda la desmovilización que se da con los excombatientes.

Para esto, el estado formuló una política pública en cualquier nivel, parte de la nación, el departamento, los municipios donde normalmente no lo puede hacer, puesto que el estado no lo puede hacer solo y entra a lo que se llama un marco de gobernanza (Gobernanza es aquel fenómeno político en el cual múltiples factores inciden en el tratamiento de problemas públicos, eso quiere decir básicamente que al estado lo acompañan las empresas, las oenegés, las fundaciones empresariales, organizaciones de base o de la sociedad civil.)

Como normalmente esto ocurre, el Estado perdona, el Gobierno nacional empieza a hacer a la idea de los actores están en ese marco de gobernanza y entre esos actores, se llama entre comillas, al sector privado y al sector empresarial, en este caso, vía Proantioquia. Entonces los buscan como fundación empresarial, que no es un gremio porque no representan los intereses de las empresas, pero si movilizan sus capacidades en procurar el desarrollo sostenible de la región.

CONFECCIONES LA MONTAÑA

En el Municipio de Anorí, Antioquia, donde antes era un espacio y escenario de guerra entre la guerrilla y el Estado, hoy casi 6 años después de haberse firmado el Acuerdo de paz, se es testigo de otras alternativas y voluntades de los colectivos y habitantes de un territorio que hoy teje la paz. Los y las excombatientes del grupo guerrillero FARC-EP, se unieron en 2018 para crear un proyecto productivo desde sus saberes previos en confecciones como una iniciativa para cambiar las armas por una máquina de coser.

Bolsos, sudaderas, hamacas, manos libres, camisetas y otros productos de la industria textil son elaborados por excombatientes en proceso de reincorporación. Esta línea de trabajo es una oportunidad enorme para la sustentación de las familias de los participantes que una vez estuvieron entre las filas de las FARC fabricando sus propios uniformes y que hoy utilizan ese saber para hacer parte de proyectos que aportan a la comunidad y a la construcción de nuevas y distintas formas que contribuyen a la construcción del país.

Esta iniciativa surgió como un proceso de autogestión, no para conformar empresa, sino en búsqueda del cumplimiento de los acuerdos, sin el apoyo del Estado, sino sobre todo de la comunidad internacional y diferentes organizaciones de derechos humanos, todo en pro de voluntad de paz; que es además el nombre del proyecto macro del ETCR, que conforman Confecciones de la Montaña, Miel de la Montaña y Esencias de la Montaña.

Conozca más sobre este proyecto: Voluntad de paz

Su estrategia de comercialización en su origen comenzó siendo la venta hacia los mismos campesinos y habitantes de los alrededores de Anorí. Posteriormente, se dirigieron a las redes sociales en donde encontraron apoyo a no solo sus atractivos y finos productos textiles, sino también de personas de la población civil que deseaban apoyar al proyecto para apoyar el camino hacia la paz que ellos desde sus máquinas y tejidos estaban comenzando a construir.

Incluso han estado en ferias y eventos para mostrar sus productos que les han permitido generar más reconocimiento. Como por ejemplo, en julio del 2020, por medio de la virtualidad participaron por primera vez en ColombiaModa, en donde tuvieron un éxito en sus pasarelas y gracias a esto, ya han participado en 3 ocasiones durante los últimos años. Esto les ha permitido fortalecer las alianzas estratégicas donde han intervenido empresas, universidades y otras instituciones a apoyarlos y formarlos, además, en capacitaciones y algunas donaciones de recursos.

Gracias a estas alianzas, se hizo, en conjunto con otros proyectos de excombatientes de otras partes del país, un encuentro nacional de confecciones por la paz en Medellín en el año 2021, en donde también se pudo ver la participación de Confecciones la Montaña.

La necesidad de un estado de transformación social de nuestro país no se puede detener en la firma de los Acuerdos, sino utilizarlos como motor para lograr avanzar y trabajar en estrategias de fortalecimiento de procesos de convivencia y la no repetición del conflicto. Es por esto, que son tan valiosas estas iniciativas en donde se establecen espacios de reincorporación social, económica y política, y a su vez se implementan proyectos productivos tanto para ellos como para la sociedad. Es un ejemplo de unión, reinserción y emprendimiento colaborativo, pacífico, eficaz y legal, que como su eslogan: son productos guerreros hechos para la paz, hoy siguen en pie de lucha, pero empleando el arte como arma y vehículo de manifestación.

Escuchando sus voces

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