Infancias entre la multitud: tendencia mediática y responsabilidad colectiva

Infancias entre la multitud: tendencia mediática y responsabilidad colectiva

Por: Maria Paulina Gómez Valbuena y Sofía Miranda Cortés

Actualmente, los gustos musicales de niños y jóvenes están fuertemente moldeados por las redes sociales y sus algoritmos, cuyas tendencias son generadas por personas que cuentan con la madurez suficiente para consumir cierto tipo de contenido sin verse permeados por el mensaje de sus letras.

Esto contrasta con lo que ocurría anteriormente, cuando los niños adquirían sus preferencias musicales a través del entorno familiar y de lo que se transmitía en la radio, convirtiendo así la diversión tradicional de los niños en un interés desmedido por asistir a eventos masivos y sentirse parte de un grupo social que no complementa su desarrollo integral. 

Según la ley 1098 de 2006 los menores tienen el derecho a tener espacios de esparcimiento, entretenimiento y participación cultural; en el parágrafo 2 del artículo 30 se especifica que las autoridades serán las encargadas de inspeccionar el orden en la labor de las organizaciones dedicadas a la realización de eventos, garantizando que los espacios sean pertinentes para los menores de 14 años. Igualmente, el ICBF en la circular 2 de 2015 expone las medidas obligatorias para proteger a los niños durante eventos masivos y la obligación de las autoridades de prevenir cualquier tipo de riesgo.

Además, en el país, el Portal Único de Espectáculos Públicos de las Artes Escénicas del Ministerio de Cultura de Colombia se encarga de asignar un código PULEP a cada evento o espectáculo público, el cual es obligatorio según la ley 1493 de 2011 con el fin de regular los eventos masivos y garantizar su transparencia. 

Foto Getty Images

En este orden de ideas, los establecimientos en donde se realizan este tipo de eventos deben regirse bajo el reglamento establecido, por ejemplo, en el Teatro Metropolitano se realizan tres tipos de eventos, los eventos que el teatro produce, los eventos públicos para los cuales el teatro es arrendado y el ingreso es con venta de boletería, y los eventos privados en los que el teatro es alquilado por una organización. En el caso de los eventos públicos “el productor es quien pone la edad mínima cumpliendo unos requisitos que debe tener este tipo de eventos masivos” indicó Andrés Oquendo Director de Comunicaciones.

Por el contrario, cuando el evento es realizado directamente por el Teatro ellos son quienes deciden la edad mínima del ingreso, basándose en el tipo de evento que se vaya a realizar; por ejemplo, si es un evento familiar, pueden ingresar niños desde los 0 años cabe resaltar que para el ingreso de los menores al teatro siempre deben estar acompañados por un adulto responsable y son ellos quienes deben velar por la integridad del niño durante todo el show.

Conozca cómo se establecen los rangos de edad para los eventos, entrevista a Andrés Oquendo, Coordinador de Comunicaciones del Teatro Metropolitano

De igual forma, la organización se encarga de realizar activaciones antes de los eventos en las que se realizan actividades con los niños para prepararlos para lo que van a ver en el concierto y se le dan a los padres o acompañantes las recomendaciones necesarias para preservar su integridad. Es importante resaltar, que en los tipos de eventos familiares, la parte gráfica de la publicidad se diseña para captar la atención del público más pequeño.

No se tiene un ingreso preferencial para los menores de edad y sus acompañantes, ni se tiene una localidad específica dentro del espacio para ellos; la venta de tabaco y licor es regulada dentro de las instalaciones, bajo ninguna circunstancia se permite su distribución a los menores de edad, no obstante, los vendedores ambulantes ubicados en la parte exterior del lugar no son reglamentados por las normas internas del teatro. 

Ahora bien, los organizadores de eventos perciben a los niños como público objetivo para preservar la estructura social y las relaciones humanas que generan ingresos al territorio. Esto se puede explicar desde distintas perspectivas.

Las relaciones que se configuran alrededor de los géneros musicales y grupos sociales; mantener la estructura de los eventos, sumado a esto el hecho de estar adheridos a una cultura que no nos pertenece sino que nos ha construido, y los diferentes tipos de capitales que generan el sentimiento de ser aceptado, por ejemplo, “un niño que está en noveno, si tiene fotos del concierto de Bad Bunny, eso lo ubica en un estatus mayor que otro que no fue” aseguró Thomas Pérez Restrepo, Magíster en Educación.

Thomas Pérez Restrepo, Magíster en Educación, explica cuál considera que es el problema en el hecho que menores de edad asistan a eventos masivos.

Se ha evidenciado una tendencia a escuchar música realizada en su mismo contexto, según los registros de Spotify, plataforma streaming de música, para el 2025, 8 de cada 10 jóvenes colombianos escuchaban al menos una canción hecha en el país al día. Generando un aumento de más del 350 % en el reconocimiento y alcance de los artistas locales.

En la investigación se pudo evidenciar que no conectan con un género específico, en su lugar suelen diversificar sus playlist entre géneros como afrobeat latino, el cual supera el 4.000 % de reproducciones posicionándose como el género más escuchado en el territorio, con artistas como Beéle, Kapo, Ryan Castro, Maluma, entre otros, acompañado también de los ritmos caribeños y centrales (champeta, vallenato y música popular).

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Sin necesidad de asistir a eventos masivos, mediante las redes sociales los niños toman idea de lo que son los conciertos y despierta en ellos el deseo de presenciar uno, incluso cuando aún no tienen definido alguno como su favorito. “Los conciertos son que las personas que cantan, los cantantes, van a cantar a un escenario y las personas se reúnen a escucharlas” Luciana Gil, 10 años, estudiante de quinto grado.

Desde la perspectiva de los adultos existen opiniones divididas, hay quienes consideran que si se sigue al pie de la letra la reglamentación existente para la asistencia de menores a estos eventos, es pertinente su presencia y quienes por el contrario no están de acuerdo con que acudan a este tipo de espacios. Así lo indicó Lina Pineda, madre de Luciana Gil, quien está de acuerdo con su asistencia, teniendo en cuenta el tipo de concierto, de música y de público que puede asistir, porque de eso depende el desarrollo del concierto.

En contraste, recientemente a través de la red social Reddit se publicó un hilo en el que un usuario a través de la comunidad “r/MetalForTheMasses” propuso el tema “¿Niños en los conciertos?”. Dando su opinión respecto a esta situación y cómo no está de acuerdo ni en desacuerdo con tener que compartir estos espacios. En el debate se evidencian opiniones divididas respecto al tema, sin embargo, la mayoría coincide en que no son espacios para niños y menos si no cuentan con la protección necesaria.

Los tiempos han cambiado, gracias a las redes sociales y el acceso que en ocasiones las familias le dan a los menores de 14 años a ellas, hoy en día, los niños están más actualizados que personas de otras generaciones, incluso en temas que no deberían ser de su interés. Paralelamente, el acceso a eventos masivos ha evolucionado, priorizando la integridad de los niños, modificando sus espacios de socialización y permitiendo que amplíen su perspectiva desde una corta edad.

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