Sofía Parra Lopera sofia.parralo@amigo.edu.co
Maria Paulina Gómez Valbuena maria.gomezub@amigo.edu.co
Isabella Higuita Álvarez isabella.higuitaal@amigo.edu.co
Isabela Goenaga Dos Santos isabela.goenagado@amigo.edu.co
Santiago Guarne Hernandez santiago.guarnehe@amigo.edu.co
Cada 13 de mayo se conmemora el Día Internacional del Entrenador de Fútbol, una fecha dedicada a reconocer el trabajo de quienes no solo diseñan estrategias deportivas, sino que también forman disciplina, liderazgo y sentido de equipo dentro y fuera de la cancha. A nivel mundial, esta celebración busca destacar la importancia de los entrenadores en el desarrollo de jugadores, clubes y selecciones, recordando figuras históricas que transformaron el deporte desde el banquillo. En el contexto colombiano, donde el fútbol ocupa un lugar central en la cultura popular, el papel del entrenador ha sido decisivo en procesos deportivos que marcaron generaciones, desde los éxitos de clubes nacionales hasta las clasificaciones mundialistas de la selección.

Sin embargo, en Colombia esta fecha suele pasar desapercibida. A diferencia de otras celebraciones relacionadas con el deporte, el día Internacional del Entrenador de Fútbol no cuenta con una amplia difusión en medios de comunicación, campañas institucionales o actividades organizadas por federaciones y clubes. Esto se sostiene por el testimonio de Héctor Vélez, entrenador y director del Club deportivo “Cada Uno A Su Ritmo”, quien menciona como no tenía conocimiento de este día y la costumbre existente de que el reconocimiento público normalmente se concentre en los futbolistas, mientras que el trabajo de los entrenadores permanece en segundo plano, pese a ser ellos quienes orientan la preparación física, táctica y emocional de los equipos. Esta falta de visibilidad refleja también una deuda cultural con quienes dedican años a la formación deportiva desde categorías infantiles hasta el fútbol profesional.

El entrenador colombiano cumple además una función social que trasciende el ámbito competitivo. En muchos barrios y municipios, especialmente en sectores vulnerables, los directores técnicos se convierten en referentes de disciplina, educación y acompañamiento para niños y jóvenes. Más allá de enseñar conceptos tácticos, ayudan a construir hábitos, valores y proyectos de vida alrededor del deporte. Por eso, como menciona Jorge Prado, presidente de la agencia Prado Managers por la Federación Colombiana de Fútbol “ es importante hacer una pedagogía para que ese olvido mejore o tenga la relevancia que merece para esta labor tan importante como es la de entrenador de fútbol. Esta fecha representa una oportunidad para reflexionar sobre la necesidad de fortalecer las condiciones laborales, el reconocimiento profesional y la valoración social de quienes trabajan diariamente en escuelas deportivas, ligas regionales y clubes del país”
En una sociedad como la colombiana, donde el fútbol hace parte de la identidad colectiva, dar mayor relevancia al Día Internacional del Entrenador de Fútbol permitiría reconocer una figura esencial dentro de la cultura deportiva de la tricolor. Visibilizar esta celebración podría incentivar espacios de homenaje, debates sobre formación deportiva y programas de apoyo para entrenadores de todos los niveles. Porque más que una fecha simbólica, se trata de reconocer el impacto humano y social de quienes, desde la línea técnica, ayudan a construir sueños, talentos y comunidades a través del fútbol.