El río Samaná, último afluente libre de Antioquia

El río Samaná, último afluente libre de Antioquia, donde aún migran especies como el bocachico. Entre el 21 al 29 de marzo de 2026 se celebró el Samaná Fest, evento deportivo y cultural que se realiza en defensa del último río libre de Antioquia.
Sabías que un río libre es aquel que conserva su cauce natural, sin alteraciones provocadas por infraestructuras como represas, embalses o plantas hidroeléctricas.
Conoce aquí: Por qué es tan especial el río Samaná
Para los habitantes de Puerto Garza, el río Samaná no es solo un recurso natural, sino su “patrón” y principal fuente de empleo y alimento. Económicamente, garantiza la soberanía alimentaria al proveer especies como el bocachico, la dorada y el bagre rayado, que sostienen a la comunidad incluso en crisis globales como la reciente pandemia. Ambientalmente, su cañón es un refugio de biodiversidad única y una calidad de agua excepcional que nutre toda la microcuenca.
“Vivimos la pandemia, sí, pero no enfrentamos las mismas dificultades que otras comunidades. Aquí contábamos con bocachico, dorada, picuda… muchas especies que nos permitieron alimentarnos, incluso cuando las ciudades estaban cerradas”, afirmó Rodrigo Urrea, habitante de Puerto Garza.
Un río que aún respira libre



Fotos por: Jhonatan Murillo Hernández
Frente a las amenazas de nuevos proyectos hidroeléctricos que buscan represar sus aguas, el Samaná Fest surge como una herramienta de resistencia cultural. Este festival atrae a más de 12 nacionalidades en su última edición, con 130 personas en el río participando en esta aventura, lo que desmiente la narrativa de que el territorio está deshabitado y resalta su importancia global.
Escuche aquí: La importancia del SamanáFest y su preservación en entrevista con Julles Domine, director del evento.
Hace tres años, iniciaron la competencia de kayak enduro más larga del mundo. En el 2026 la primera parte del evento se realizó en la parte alta de la cuenca, en Cocorná y San Luis. La segunda en Puerto Garza, jurisdicción de San Carlos, donde tuvo lugar la maratón internacional de kayak con un recorrido de 42 kilómetros.
Escuche aquí: La experiencia del kayakista Didier Rincón en el Samaná Fest y su compromiso con la defensa del río.
Hidroeléctricas vs. Ríos libres
Antioquia es una superpotencia en la producción de energía eléctrica gracias a sus ríos caudalosos, que al represarlos generan energía para todo el país. Un claro ejemplo es la represa de San Carlos, una de las más grandes de Colombia con 1,240 MW de potencia, que funciona desde 1984. Pero en el caso del Samaná, en el oriente antioqueño, van más allá: eventos como la competencia de kayak priorizan su protección total, cuidando la cuenca y sus ecosistemas para que siga siendo el río libre y vivo para su gente y quienes lo visitan.
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Fiestas y turismo ecológico como escudo territorial
Estos festivales refuerzan el vínculo de los habitantes como “hijos del agua”, una identidad arraigada en saberes ancestrales y en la dependencia vital del cauce para su felicidad y sustento. Se alinea con tradiciones como las Fiestas del Bocachico, que honran la abundancia del río y consolidan el sentido de pertenencia territorial. Además, impulsa el sueño comunitario de un turismo ecológico en la cuenca, demostrando el valor económico y social incalculable del río en su estado natural; así, sirve como escudo contra la privatización y el estancamiento de sus aguas por proyectos como Porvenir II.
Defender el Samaná es en última instancia, un acto de resistencia para evitar el desarraigo y la degradación ambiental sufrida con hidroeléctricas pasadas, garantizando que el río permanezca libre como fuente de alegría y sustento para las futuras generaciones.
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